RELATUR apoya a sus miembros en la creación, fortalecimiento y posicionamiento de rutas agroalimentarias como herramientas de turismo rural y desarrollo territorial, articulando productos agropecuarios y agroindustriales con gastronomía, cultura, naturaleza y servicios turísticos. Las rutas se conciben no solo como itinerarios, sino como sistemas de articulación sociocultural y económica del territorio, organizados alrededor de uno o varios productos emblemáticos.
Los principales servicios de apoyo comprenden:
- Identificación del potencial territorial: diagnóstico de productos agroalimentarios emblemáticos, sistemas productivos, gastronomía, patrimonio, paisajes, biodiversidad y otros recursos susceptibles de integrarse en una ruta.
- Diseño y fortalecimiento de rutas: acompañamiento metodológico para definir el producto eje, territorio, actores participantes, atractivos, servicios, recorridos y experiencias que conforman la ruta.
- Valorización de productos con identidad territorial: apoyo para convertir alimentos, bebidas y productos agroindustriales en atractivos turísticos, destacando su origen, calidad, historia, saber-hacer, tradiciones y vínculos con el territorio.
- Diseño de experiencias agroalimentarias: desarrollo de visitas a fincas y agroindustrias, recorridos por procesos productivos, participación en cosechas y elaboración de alimentos, talleres, demostraciones y degustaciones. Estas experiencias permiten recorrer diferentes etapas de la cadena de valor agroalimentaria.
- Diversificación e innovación: orientación para desarrollar productos derivados, presentaciones innovadoras, souvenirs y otras formas de agregación de valor, fortaleciendo la relación entre producción primaria, agroindustria rural y turismo.
- Integración de una canasta territorial de bienes y servicios: articulación del producto emblemático con gastronomía, artesanías, naturaleza, cultura, hospedaje, restauración y otras actividades turísticas, evitando ofertas excesivamente monotemáticas y aumentando la competitividad de la ruta.
- Organización y gobernanza: fortalecimiento de la participación y coordinación entre productores, agroindustrias, comunidades, empresas turísticas, gobiernos locales, universidades y otras organizaciones, promoviendo mecanismos de colaboración para la gestión sostenible de las rutas. El estudio identifica la articulación entre actores como un elemento esencial para su funcionamiento.
- Desarrollo de cadenas de valor turístico-agroalimentarias: apoyo para conectar producción, transformación, gastronomía, alojamiento, comercio y otros servicios, procurando que el turismo genere oportunidades de negocio y fortalezca las economías locales.
- Promoción, comercialización y acceso a mercados: fortalecimiento de capacidades para construir identidad e imagen de la ruta, desarrollar contenidos, utilizar herramientas digitales, establecer alianzas comerciales y vincular las rutas con destinos y mercados turísticos.
- Fortalecimiento de capacidades y gestión del conocimiento: capacitación, asistencia técnica, intercambios, visitas técnicas y difusión de metodologías y buenas prácticas entre rutas y territorios de América Latina.
